Aunque parezca que siempre estamos recomendándote rutas para aprovechar el metro de Londres, hay ocasiones en las que simplemente no compensa. Ya sea porque es verano y las temperaturas dentro del Tube son sofocantes, porque estamos en hora punta y las aglomeraciones son inevitables, o porque algunas estaciones son tan laberínticas que tardas más en orientarte que en hacer el trayecto a pie.

Si prefieres caminar y disfrutar de un paseo ligero en lugar de lidiar con pasillos estrechos y vagones abarrotados, aquí tienes algunas conexiones que te recomendamos hacer a pie:

Charing Cross a Embankment

No pierdas tiempo bajando al andén del Northern Line, sobre todo cuando estas estaciones están separadas por solo 300 metros. Además, el paseo entre ellas, por la céntrica zona de Strand y a lo largo del Támesis, es mucho más agradable que bajar escaleras, esperar al tren y lidiar con la multitud. En 3 minutos caminando, ya estarás en Embankment y habrás disfrutado de la brisa junto al río.

Leicester Square a Covent Garden

Este es un clásico de los turistas que no conocen la ciudad: esperar más de 15 minutos para entrar al ascensor en Covent Garden, tomar el Tube durante apenas un minuto y luego bajar en Leicester Square. Sin embargo, estas estaciones están separadas por solo 250 metros. En 4 minutos a pie, ya estarás en tu destino. Además, en el trayecto puedes pasear por calles llenas de vida como Long Acre, donde encontrarás tiendas, cafeterías y artistas callejeros que hacen que el paseo sea más que un simple desplazamiento.

Aldgate a Aldgate East

Aunque el mapa del metro las trate como dos paradas distintas, en la realidad están prácticamente al lado. Separadas por apenas 3 minutos andando, caminar entre estas estaciones te permite evitar los túneles estrechos y las largas escaleras mecánicas. Además, puedes explorar la vibrante zona de Whitechapel y sus alrededores, llenos de historia y una interesante mezcla de cultura moderna y tradicional.

Chancery Lane a Farringdon

Este trayecto en el Tube requiere dos cambios y pasa por cuatro estaciones, un lío innecesario para una distancia que puedes recorrer en 10 minutos a pie. Caminar entre estas estaciones es ideal para disfrutar de la arquitectura de la zona y explorar lugares como Hatton Garden, conocido por ser el epicentro de la joyería en Londres. En lugar de perder tiempo bajo tierra, aprovecha el paseo para conocer un poco más de la ciudad.

Bond Street a Oxford Circus

Aunque el Tube conecta estas dos estaciones en solo una parada, caminar entre ellas te lleva solo 7 minutos. La ruta directa por Oxford Street puede ser caótica en horas punta, pero si optas por calles laterales como Brook Street, evitarás la multitud y disfrutarás de una experiencia mucho más relajante. De paso, puedes aprovechar para visitar algunas boutiques y tiendas menos concurridas.

Lancaster Gate a Paddington

¿Cambiar de línea y hacer cuatro paradas para llegar a Paddington? No, gracias. Caminar entre estas estaciones te lleva solo 5 minutos, y el trayecto te ofrece un agradable paseo por calles tranquilas. Además, puedes admirar las elegantes casas victorianas de Bayswater o incluso dar un pequeño desvío para cruzar una parte de Hyde Park, si tienes tiempo extra.

Knightsbridge a Sloane Square

Este recorrido incluye cuatro paradas y un cambio en el metro, pero puedes llegar en apenas 10 minutos caminando. La zona es perfecta para disfrutar de un paseo relajado, con calles amplias y elegantes, repletas de boutiques de lujo y cafeterías exclusivas. Incluso puedes hacer una parada rápida en Harrods o en alguno de los acogedores rincones de Chelsea.

Blackfriars a Southwark

Este trayecto subterráneo implica dos cambios y seis estaciones, un esfuerzo totalmente innecesario cuando puedes llegar en menos de 10 minutos caminando. Además, el paseo por el Blackfriars Bridge ofrece vistas espectaculares al Támesis, con el skyline de Londres de fondo. No solo ahorrarás tiempo, sino que disfrutarás de una experiencia que el metro jamás podrá igualar.

Conclusión: Camina más, disfruta más

No siempre el metro es la mejor opción. Muchas veces, caminar te permite ahorrar tiempo, disfrutar de la ciudad y evitar las aglomeraciones. Además, es una forma estupenda de mantenerte activo mientras exploras Londres desde otro ángulo. ¡Guarda tu Oyster Card y prueba estas rutas a pie!